Las características para ser un buen líder son:
- Conciencia emocional. El líder ha de estar en contacto con sus sentimientos interiores y evaluar el modo en que afectan a su rendimiento.
- Autovaloración. Debe conocer sus puntos fuertes y sus debilidades. Saber reírse de sí mismo y criticarse.
- Confianza en uno mismo. Capacidad de apoyarse en sus puntos fuertes. Sensación de presencia y seguridad.
- Autocontrol. Capacidad de encauzar y canalizar adecuadamente sus emociones.
- Transparencia. La expresión sincera de los sentimientos, las ideas y las creencias otorgan al líder credibilidad y capacidad de influencia.
- Adaptabilidad. Debe ser capaz de afrontar situaciones muy diversas sin perder la concentración, el entusiasmo y la coherencia de sus acciones.
- Ambición. Este valor les confiere capacidad de plantearse metas elevadas y el impulso para lograrlas.
- Iniciativa. El líder no espera a que la oportunidad llegue a su alcance, la busca y toma decisiones antes que nadie.
- Optimismo. Una de las funciones más importantes del líder es generar espacios de entusiasmo entre su equipo.
- Empatía. Capacidad para conocer los sentimientos del otro a través de las señales de su comportamiento.
- Conciencia organizativa. El líder se mueve como pez en el agua en el grupo. Sabe detectar las redes que se tienden entre los empleados y situar a cada cual en su posición jerárquica.
- Servicio. A pesar de su posición de mando, el líder no debe olvidar que su función es ofrecer un servicio, un producto, una idea,… de él depende el buen funcionamiento del grupo.
- Inspiración. El líder no sólo es una persona inspirada y brillante, sino que debe favorecer que el resto del grupo también sea creativo.
- Influencia. Su capacidad de persuasión y su habilidad para rodearse de los mejores colaboradores y encontrar apoyos en cada iniciativa le dotan de grandes dosis de influencia social.
- Desarrollo personal exógeno. Preocupación por la carrera de sus subordinados, por su desarrollo y por la satisfacción de sus necesidades intelectuales.
- Cambio. El líder es catalizador del cambio social. Él es el primero en modificar su conducta en tiempos de crisis.
- Gestión de conflictos. En caso de conflicto, su presencia debe ser tranquilizadora y resolutiva.
- Trabajo en equipo. El líder no es nada sin el grupo. Su propio desarrollo depende del trabajo en común.
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