Amy Cuddy, investigadora de lenguaje no verbal, revela que podemos cambiar las percepciones del resto de la gente sobre nosotros mismos, simplemente cambiando la postura de nuestro cuerpo. Además, esto puede provocar que cambie nuestra forma de vernos; dado que adoptar una postura de fuerza, nos puede generar sentimientos de confianza en nosotros mismos, aumentando nuestras oportunidades de éxito.