Las siguientes situaciones son una fuente de estrés:
ATASCO
Los atascos de tráfico generan un gran estrés emocional. Según un estudio, se calcula que los españoles pierden 72 días a lo largo de su vida en atascos; muchas horas invertidas, en las que se produce un gran estrés por un exceso de atención ante el avance y frenada de los coches. De hecho, según el mismo estudio, para los conductores es más molesto acelerar y frenar en un atasco, que las obras, los desvíos o el comportamiento de otros conductores.
HABLAR EN PÚBLICO
El estrés que produce hablar en público se encuentra bastante extendido entre la población. Se estima que más de la mitad de la población experimenta más o menos ansiedad al hablar en público. Esta situación suele ir acompañada de diversos miedos, como a ser evaluado negativamente por los demás, a no ser escuchados, a no tener nada interesante que decir y/o a la vergüenza que se puede pasar frente a un posible fracaso.
MUDANZA
La mudanza puede ser una fuente de estrés, dado que no sólo implica desmontar y montar un casa en su totalidad, sino porque además supone un cambio. Una situación nueva que genera grandes niveles de incertidumbre, especialmente si el traslado no se produce de manera voluntaria, sino que viene acompañado de una separación, un conflicto o razones económicas.
ORGANIZAR LA BODA
Organizar una boda es no sólo un gran esfuerzo económico para los novios y sus familias sino, también, un importante factor de estrés y un recurrente motivo de discusiones, que pueden atentar contra la salud de la pareja.
DIVORCIO
Divorcio y estrés van de la mano. El divorcio ocasiona unos cambios de hábitos y de forma de vida con respecto a la vida anterior en pareja. Cambios familiares, de residencia, emocionales, laborales,… Estos cambios repentinos provocan un gran estrés.
CUIDAR NIÑOS PEQUEÑOS
La vida de una mamá reciente es una fuente de estrés, cuidar de un bebé añade muchos factores de estrés: gastar más, dormir poco, cambiar pañales, calmar al bebé, alimentarle y bañarle, hacer frente a los cambios del cuerpo, buscar guardería, volver a trabajar y encontrar tiempo para las cosas propias.
CUIDAR PERSONAS ENFERMAS
La persona encargada de cuidar a otra persona enferma tiene que afrontar una situación nueva para la que no está preparada y que consume todo su tiempo. El estrés continuado en una lucha diaria contra la enfermedad puede agotar las reservas físicas y mentales del cuidador.
PERDER A UN SER QUERIDO
La muerte de un ser querido puede causar un dolor especialmente profundo y pueden surgir largos periodos de tristeza y depresión.
¿Crees que estás inmerso en alguna de las situaciones descritas que te impiden vivir libremente? Contáctanos y te ayudaremos.







