Aunque a corto plazo el estrés es beneficioso, cuando se activa con mucha frecuencia o por demasiado tiempo, el estrés puede llegar a dañar muchos otros órganos y células del cuerpo. Nuestra vida siempre se encontrará con situaciones de estrés, con lo que es muy importante saber cómo responder ante ese estrés. Si podemos ver esas situaciones como desafíos que podemos controlar y dominar, más que como amenazas insuperables, nos irá mejor en el corto plazo y nos mantendremos saludables a largo plazo.