¿Por qué no nosotros, por una vez en lugar de llegar a una comunidad a decirle a las personas qué hacer, por qué no, por una vez, les escuchamos? Cuando la mayoría de los trabajadores humanitarios bien intencionados se enteran de un problema que creen que pueden arreglar, van a trabajar en ello. Esto, sugiere Ernesto Sirolli, es ingenuo. En esta charla divertida y apasionada, propone que el primer paso es escuchar a la gente a la que se está tratando de ayudar, y aprovechar su propio espíritu empresarial.