La implementación de programas de mindfulness en el lugar de trabajo tiene los siguientes beneficios:
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Gestionar el estrés del empleado. Reducir el estrés tiene beneficios tanto para las personas como para las empresas, dado que el estrés de los trabajadores tiene un alto coste económico anual debido a las ausencias por enfermedad.
Desde el comienzo, las aplicaciones del mindfulness en el ámbito del trabajo estuvieron estrecha- mente ligadas a los programas de reducción del estrés (MBSR); de hecho, se cuenta con una amplia evidencia empírica mostrando que las intervenciones del mindfulness, a través de formación, reducen el estrés en el lugar de trabajo. Esto se debe a que las personas con formación en mindfulness suelen centrar su atención en el momento presente en lugar de tener la mente “rumian- do” sobre problemas y consecuencias que escapan a su control. Además, el mindfulness se puede considerar como un recurso personal que podría reducir el estrés de tres formas diferentes: (1) dis- minuyendo directamente la percepción de las demandas del trabajo, (2) disminuyendo directamente el estrés psicológico, o (3) amortiguando la relación entre demandas del trabajo y estrés.
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Mejorar el desarrollo de trabajadores con alto potencial. El desarrollo del liderazgo es una prioridad para la mayoría de las organizaciones, pero la falta de autoconsciencia es uno de los mayores obstáculos para el crecimiento y el desarrollo directivo. Los líderes de gran potencial a menudo acumulan tal registro histórico de éxito, que les hace confiar excesivamente en sus propias capacidades y estar menos receptivos al feedback que puedan recibir de otras personas. A través de programas de mindfulness, los líderes pueden aumentar su grado de conciencia o conocimiento sobre sus fortalezas y áreas de mejora, y así estar más abiertos al feedback, ideas y contribuciones de otros.
La satisfacción laboral es el indicador de bienestar más empleado en el entorno del trabajo. El mindfulness favorece la satisfacción laboral de los trabajadores; las personas con formación en mindfulness focalizan su atención en el presente, de una forma abierta y sin realizar juicios de valor, lo que les ayudaría a observar los eventos estresantes de forma más objetiva y sin ser influidos por patrones de pensamiento negativos, y consecuentemente, a percibir los eventos laborales como menos estresantes, y finalmente, llevaría a una evaluación más positiva de su situación laboral.
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Favorecer el engagement y reducir el burnout. Los programas de formación en mindfulness pueden ayudar a las organizaciones a aumentar el engagement y compromiso de los empleados y a reducir el burnout, especialmente para empleos caracterizados por un alto estrés y un alto burnout.
El mindfulness puede promover el engagement al ayudar a las personas a ver las actividades de forma más novedosa e interesante, denominado como la “mente del principiante”. Además, un empleado con formación en mindfulness se dará cuenta cuando se distrae, y este darse cuenta le motivará a volverse a centrarse, a seguir “engaged” en el momento presente, capacitándole para volver a la tarea.
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Ayudar a los empleados a afrontar el cambio organizacional. Las iniciativas de cambio organizacional a menudo fracasan a causa de la resistencia al cambio ofrecida por los empleados. El mindfulness puede ayudar a los empleados a afrontar el cambio organizacional porque reduce el estrés asociado con el sentimiento de pérdida de control que, a menudo, ocurre durante el cambio organizacional, reduce las posturas auto-defensivas, estimula la objetividad y un aplazamiento del juicio hasta haber hecho una consideración cuidadosa de los hechos, y aumenta la flexibilidad cognitiva.
