La depresión postparto paterna puede afectar al 25% de los hombres tras el nacimiento de su bebé. Este tipo de depresión está asociada a factores psicosociales como la angustia y el estrés. Este trastorno puede afectar hasta al 50% de los hombres cuyas parejas tuvieron depresión postparto. Entre las características de la depresión postparto paterna están un desconocimiento del trastorno, represión de emociones de tristeza, sentirse abrumado, resentimiento y odio hacia el bebé y sentimientos de abandono y olvido.
Las consecuencias negativas de la depresión postparto paterna son una mala comunicación y dificultades con la pareja, agresividad, violencia de género y un abuso en el consumo de alcohol y/o drogas. Por otro lado, aquellos padres que desarrollan esta depresión tienen un riesgo elevado de suicidio, trastornos de ansiedad y episodios maníacos. Además, puede incidir en la interacción padre-bebé y a la cantidad y calidad de tiempo que los padres invierten en la crianza de sus hijos e hijas.
Se ha demostrado que una alta implicación de los padres mejora el bienestar materno e incide de manera positiva en el desarrollo cognitivo y emocional infantil, permitiendo el establecimiento de un apego seguro con el bebé. La mejor fórmula para prevenir la depresión postparto paterna es el apoyo social, incluido el apoyo de la pareja, el reparto de tareas domésticas entre ambos progenitores en el cuidado y crianza del bebé.
