Desde que en el año 1977 fue legalizado el juego en España, han ido apareciendo en el mercado numerosas modalidades de juegos de azar y apuestas: máquinas recreativas, bingos, casinos, quinielas, bonolotos, cupones,… y, más recientemente, las apuestas por Internet, tanto de azar como deportivas. Todo esto ha conllevado el crecimiento del gasto en juego y el incremento paulatino de problemas derivados de esta actividad, ya que hay un número elevado de personas que son capaces de hipotecar sus vidas en el resultado de un suceso aleatorio, desatendiendo la posibilidad de perder el dinero propio y ajeno, el trabajo, la familia, y los amigos, en una actividad en la que se ha comprobado que siempre se acaba perdiendo.
Fue en 1980 cuando se incluyó el juego patológico como un trastorno psicológico de adicción. Se define al jugador patológico como un individuo que se caracteriza por la incapacidad crónica y progresiva de resistir los impulsos de participar en juegos de azar o apuestas, y esta actividad pone en riesgo los objetivos familiares, personales y vocacionales. Además, tiene como características relacionadas con la adicción, la incapacidad para dejar de realizar la conducta a pesar de los intentos reiterados, y la tolerancia, es decir, la necesidad de incrementar la cantidad de la actividad para conseguir los mismos efectos.
Las apuestas online son todas las formas de juegos de azar que implican la apuesta de dinero en algún tipo de suceso fortuito y que se hace a través de Internet. Este tipo de apuestas han crecido en los último años y representan alrededor del 8% del mercado mundial de los juegos de azar. Y, como era de esperar, con el aumento de jugadores, también se ha acrecentado de forma alarmante el número de personas con problemas de juego. Con el paso del tiempo, se está viendo que las peores predicciones de los expertos, referidas a que la legalización del juego online iba a disparar los índices de juego patológico, se están cumpliendo en todo el mundo.
El cambio de la modalidad de juego ha traído consigo una modificación en el perfil del jugador patológico de los últimos años. Hace un tiempo, predominaba el perfil de un hombre de entre 30-40 años, cuyo objetivo era ganar dinero o recuperar lo perdido. Sin embargo, actualmente, se trata de jóvenes de 15 a 35 años, muchos de ellos estudiantes o titulados universitarios, que juegan cada vez más horas, dejando de lado su realidad cotidiana, sus estudios, familia y amigos.
Si comparamos ambas formas de juego (online y presencial), numerosos estudios han hallado mayores niveles de riesgo de problemas de juego patológico entre los jugadores de la modalidad online en comparación con los jugadores presenciales.
¿Tienes problemas de adicción al juego online o presencial? Contáctanos y te ayudaremos.




