Cada año, la empresa de recursos humanos Great Place to Work crea un ranking con las mejores empresas para trabajar, confeccionado partiendo de la percepción de los empleados (2/3 de la evaluación total) y de la valoración de las prácticas y políticas de Recursos Humanos (1/3 de la valoración).
Cada año se analizan más de 300 empresas de tamaños y sectores diversos, encontrando que lo que diferencia a las mejores compañías para trabajar del resto son características tales como que crean empleo, poseen áreas de descanso para sus trabajadores, cuentan con un horario flexible y se puede teletrabajar. En cuanto a los salarios, casi todos disponen de retribución variable para todos sus empleados, dispone de algún método para asegurar la equidad salarial entre hombres y mujeres, y ofrecen un seguro médico privado. Asimismo, la mitad de las empresas evaluadas ofrecen tratamientos de cuidado alternativos como masajes o sesiones de meditación. Gracias a estas condiciones laborales, el promedio de rotación en estas empresas es apenas de 1,6%.
Respecto a las opiniones de los empleados, se ha encontrado con resultados universales y consistentes año tras año. Los empleados consideran que un excelente lugar para trabajar es aquel donde pueden confiar en las personas para las que trabajan (confianza que se genera a través de la credibilidad de los jefes, el respeto con el que los empleados sienten que son tratados, y la justicia con la que esperan ser tratados), sienten orgullo por lo que hacen y por la organización, y disfrutan de las personas con las que trabajan, existiendo altos niveles de conexión y camaradería.
Desde el punto de vista de los líderes, éstos deberían tratar de construir ambientes de confianza que se consiguen inspirando, comunicando y escuchando. Además, si quieren que los empleados den lo mejor de sí mismos, un líder debería agradecerles, ayudarles a desarrollarse y cuidarles.
El hecho de que los empleados consideren sus empresas como un buen lugar de trabajo se ve traducido en beneficios económicos: son empresas más exitosas, tienen mayores beneficios, la tasa de rotación voluntaria es mucho menor (ahorrando así dinero en contratación y formación), y consiguen que sus trabajadores se impliquen tanto en los malos como en los buenos momentos.


