Los principios del mindfulness son:
- Ser asertivo es expresar con sinceridad y claridad tus sentimientos, opiniones y necesidades. Cuando eres asertivo le haces saber al otro, con claridad y sinceridad, qué quieres y qué no quieres, qué aceptas o qué no; tienes en cuenta su punto de vista aunque no lo compartas. Se trata de poder encontrar una solución que os vaya bien a todos cuando esto sea posible.
- La aceptación significa ver que las cosas están ocurriendo, con el mindfulness se acepta lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo ahora sin intentar reprimir o controlar los sentimientos. Aceptar lo que ha pasado significa reconocer que no puedes cambiar lo que ya ha sucedido, de esta forma puedes reaccionar e intentar resolverlo actuando reflexivamente y con más sensatez.
- El mindfulness te puede ayudar a liberarte de los antojos con los que luchas a diario. En los antojos te fijas en las cualidades agradables de lo que quieres e ignoras los aspectos negativos o las consecuencias de haberte dejado llevar por ese deseo irrefrenable. Al romper esta fijación por medio de la atención plena distingues el querer del obtener.
- Solemos afrontar los problemas, los obstáculos y las dificultades laborales de la misma manera de siempre, usando los mismo métodos y procedimientos, dado que cuesta cambiar esos hábitos y rutinas mentales. El mindfulness te permite resolver los problemas pensando de forma creativa, dado que te da una nueva perspectiva y te ayuda a que se te ocurran ideas originales, rompedoras e innovadoras.
- Preocuparte puede serte de ayuda cuando te anima a actuar y a solucionar el problema, pero la situación no va a mejorar por más que te preocupes, este estado mental no te ayuda a pensar con claridad ni a resolver el posible problema, produciéndote la ansiedad de un futuro desconocido. El mindfulness te ayuda a frenar esos pensamientos negativos, permitiéndote que te centres en el presente, en lugar de llevarte al futuro.
- Entablar y mantener una conversación resulta difícil para muchas personas, debido al temor a parecer falsos, sosos o estúpidos. Las conversaciones triviales son el primer escalón para poder mantener una conversación más seria; para estar dispuesto a charlar de cosas sin importancia por pura cortesía, tienes que mostrarte como una persona sociable y relajada.
- En una decisión interviene tanto la intuición como la razón. El mindfulness te ayuda a tomar decisiones en las que tus reacciones emocionales están equilibradas con tus respuestas lógicas, te ayuda a ser consciente de la incertidumbre y a aceptarla, a tomar una decisión aunque no sepas adónde te llevará.
- Siempre hay alguien que parece estar en mejor posición que tú; un poco de envidia hacia esto puede ser útil, dado que te empuja a mejorar tu situación. Sin embargo, cuando la envidia se apodera de ti tiene el efecto contrario, ya que te hace perder el contacto con quien eres. En lugar de centrarte en lo que no tienes, el mindfulness te anima a fijarte en lo que tú tienes y a saberlo valorar, y también a esforzarte para alcanzar lo que deseas.
- Cuando te rodeas de personas positivas, los límites de lo que es posible aumentan, lo cual te permite pensar en ideas y posibilidades nuevas.
- En la actualidad, dado que la comida es más accesible, asequible y abundante, es fácil comer en exceso, sin prestar atención a la comida ni a la sensación de saciedad. El mindfulness te ayuda a crear un espacio entre la alimentación compulsiva y la alimentación consciente.
- No ser prejuicioso significa que en lugar de evaluar lo que ocurre, te limitas a experimentarlo y observarlo con objetividad, que es lo contrario de formarte una opinión. Implica advertir tu experiencia tal como es mientras la vives y no según como tu mente la juzga.
- Cuando lo que haces no concuerda con tus valores, sientes que algo va mal en tu vida; pero cuando concuerda, sabes que estás haciendo lo correcto, dado que eres cada vez más tú mismo.
- El coraje te obliga a actuar como si confiaras en ti, sea cierto o una mera fachada, permitiéndote hacer frente a las dificultades pese a tu miedo e inquietud, dado que te da el valor de pasar a la acción. La confianza y el valor surgen al actuar como si no tuvieras miedo, aunque lo tengas.
- Convencer a alguien no es intentar obligarle a ceder a tus deseos ni discutir afirmando que tu idea o forma de proceder es la mejor. La persuasión significa implicarte en el tema, reconocer las razones de la otra persona y ser paciente. Si quieres convencer a alguien tienes que explicarle qué es lo que quieres que haga y que ganará con ello, pidiéndoselo de una manera que le resulte atractiva.
- Es necesario dejar de ver los desplazamientos como una causa diaria de estrés y tomarlos como un tiempo de descanso entre las obligaciones del trabajo y las tareas familiares.
Vivir el momento implica aprender a controlar tu mente. De forma natural, tu mente se distraerá con uno de esos 60.000 pensamientos que cada día pasan por tu cabeza. Hay que aprender a desactivar el modo automático para darse cuenta de qué estamos pensando y volver al presente.
¿Te gustaría estar atento y consciente en el momento presente? Contáctanos y te ayudaremos.


