Adicción

Se considera adicción a una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por una búsqueda patológica de la recompensa y/o alivio a través del uso de una sustancia u otras conductas.

Esto implica una incapacidad de controlar la conducta, dificultad para la abstinencia permanente, deseo imperioso de consumo, disminución del reconocimiento de los problemas significativos causados por la propia conducta y en las relaciones interpersonales así como una respuesta emocional disfuncional.

El resultado es una disminución en la calidad de vida del afectado (generando problemas en su trabajo, en sus actividades académicas, en sus relaciones sociales y/o en sus relaciones familiares o de pareja). La neurociencia actualmente considera que la adicción a sustancias y a comportamientos comparten las mismas bases neurobiológicas.

Por tanto, quienes padecen cualquier tipo de adicción requieren de un tratamiento conductual mediante la psicoterapia.

 

ADICCIÓN A LA CAFEÍNA

Adiccion1 - cafe

La cafeína se utiliza en un gran número de productos que consumimos. La puedes encontrar en el café, té, refrescos, chocolate, y varios tipos de medicamentos. Más del 80 por ciento de la población de la Tierra come, bebe o consume cafeína a diario. Un adicto a la cafeína es alguien que no sólo disfruta de su café por la mañana o de una golosina de chocolate, sino que siente que no puede pasar el día sin consumir cafeína, dado que sin ella no se puede concentrar.

La cafeína aumenta el nivel de hormonas de estrés en el cuerpo. Como resultado, sientes una sensación de alerta durante 30-45 minutos después de consumirla. Esta sustancia también aumenta los niveles de dopamina en el cerebro de la misma manera que otras drogas lo hacen.

Dado que la cafeína es un estimulante, los adictos pueden tener dificultades para dormir por la noche. El adicto se siente cansado cuando se levanta por la mañana y necesita tomar una taza de café o otra fuente de cafeína para sentirse lo suficientemente despierto como para pasar el día. Con el tiempo, este patrón de comportamiento se convierte en un círculo vicioso. Si bebes seis tazas de café al día o más, puedes comenzar a desarrollar una tolerancia a la cafeína.

 

ADICCIÓN AL MÓVIL

Adiccion2 - movil

En ocasiones llegamos a prestar más atención al móvil que al trabajo, los estudios y la gente que nos rodea.

Si crees que esto no es posible hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Eres capaz de dejarte el móvil en casa y no tener un deseo irrefrenable de volver a por él?
  • Si te has quedado sin batería una tarde, ¿has tenido la sensación de estar ilocalizable?
  • ¿Has salido alguna vez sin teléfono y has tenido la sensación que justo en ese momento recibirás una llamada importante?
  • ¿Has salido del cine o del teatro y has podido aguantar hasta la puerta de la calle sin revisar tus llamadas o mensajes perdidos?

 

ADICCIÓN A LAS REDES SOCIALES

Adiccion3 - internet

En los últimos tiempos la adicción a las redes sociales se está convirtiendo en algo cada vez más común.

Con la proliferación de las redes sociales nos estamos volviendo cada vez más dependientes de nuestra vida virtual. Snapchat, Facebook, Instagram,…, están sustituyendo a la vida real. Expertos sobre el tema consideran que la adicción a las redes sociales es similar a la sensación que provoca el consumo de drogas. En las redes sociales se suelen proyectar sólo los momentos positivos de nuestro día a día por lo que las interacciones con los demás usuarios suelen aportar una sensación gratificante de reconocimiento y felicidad.

Hay algunos signos que pueden ayudar a conocer nuestro nivel de dependencia a las redes sociales:

  • Lo primero que haces al abrir los ojos es consultar todas tus redes sociales en busca de novedades.
  • Revisas con mucha frecuencia tus perfiles en redes y esperas obtener con la mayor inmediatez posible un feedback positivo.
  • Muestras síntomas de frustración si no consigues notoriedad en tus redes.
  • Exploras con avidez las publicaciones de tus «amigos» en busca de sus nuevos acontecimientos y te sobreviene el pensamiento de que su vida es mejor que la tuya.
  • Estar con mucha gente no te impide estar actualizando tus perfiles constantemente.
  • Tienes la necesidad de publicar y fotografiar todo lo que te sucede, desde tus comidas diarias hasta tu pose antes de dormir.
  • Das «me gusta» compulsivamente a todas las publicaciones de tu muro.
  • Sustituyes las conversaciones cara a cara con las charlas a través de internet, en las que sientes más comodidad.
  • Te mantienes en línea casi todo el día.

 

ADICCIÓN A LAS COMPRAS

Adiccion4 - compras

Rebajas, Black Friday, Single day, liquidaciones de stock,…, en determinas fechas los comercios aprovechan para poner precios más económicos y con ello incentivar el consumo; una buena oportunidad de adquirir los productos que necesitamos a menor precio, pero también es una trampa para aquellas personas que compran de forma compulsiva.

Cuando comprar deja de ser una actividad lúdica o para cubrir una carencia, y pasa a convertirse en una necesidad en sí misma, de comprar por comprar, puede que estemos ante un caso de adicción a las compras.

Denominado también como oniomanía o shoppingmanía, el síndrome de compra compulsiva es un tipo específico de alteración del comportamiento, semejante a la adición; por el cual una persona es incapaz de controlar sus tendencias e impulsos que le llevan a comprar.

Podemos concluir que una persona es adicta a las compras cuando:

  • Tiene un deseo intenso e irrefrenable por comprar.
  • Compra tanto cuando está triste como cuando está contenta.
  • Siente emociones intensas mientras realiza la compra.
  • Siente satisfacción y alivio tras haber comprado.
  • La persona compra bienes que no necesita, es decir, compra por comprar.
  • Pasado un tiempo de la compra, aquello que ha comprado ya no le interesa.
  • No es capaz de controlar su conducta adictiva.
  • Tiene sentimientos de culpa, vacío y arrepentimiento poco después de haber comprado.

 

ADICCIÓN A LA COMIDA

Adiccion5 - comida

Tenemos que comer para vivir. Eso es un hecho básico. Nos gusta comer alimentos que estan bien preparados y presentados, y que tienen buen gusto. Para un adicto a la comida, su obsesión va más allá de disfrutar de una buena comida. La obsesión de comer, o mejor dicho consumir, se apodera de su vida.

Al igual que las drogas adictivas, los alimentos muy apetecibles aumentan los niveles de producción de sustancias químicas del cerebro que crean la impresion de bienestar, como la dopamina. Una vez que las personas experimentan placer, asociado con el aumento de la dopamina en el circuito de recompensa del cerebro, al comer ciertos alimentos aparece la necesidad de comer más.

Hay algunos síntomas que pueden ayudar a conocer nuestro nivel de adicción a la comida:

  • A menudo tienes antojos de determinados alimentos, a pesar de haber terminado una comida nutritiva y estar lleno.
  • Cuando te dejas llevar y empieza a comer el alimento que se te antoja, a menudo te encuentras con que comes mucho más de lo que tenías previsto.
  • Cuando comes alimentos que se te antojan, a veces comes hasta el extremo de sentirte a reventar.
  • Te sientes culpable después de comer determinados alimentos, y sin embargo te encuentras comiéndolos de nuevo al poco rato.
  • A veces te inventas excusas en tu cabeza para justificar por qué deberías estar comiendo el alimento que te produce un antojo.
  • Has intentado repetidamente dejar de comer o poner límites a ciertos alimentos (como por ejemplo incluir días libres en los que te saltas la prohibición) pero no ha funcionado.
  • A menudo ocultas a los demás tu consumo de alimentos poco sanos.
  • No te sientes capaz de controlar tu consumo de alimentos poco sanos, aunque sabes que te están causando daños físicos, incluyendo la ganancia de peso.

 

ADICCIÓN AL TABACO

Adiccion6 - tabaco

La adicción al tabaco y los efectos adictivos de la nicotina eran ya conocidos por las compañías de tabaco en los años sesenta, aunque fueron negados hasta los años ochenta. El paso principal para que esto fuese aceptado públicamente fue la demostración sin lugar a dudas que fumar provocaba adicción al tabaco e importantes problemas de salud.

La adicción al tabaco es la necesidad compulsiva de consumir cigarrillos y en concreto nicotina, ya que esta es la sustancia que causa la adicción. Por tanto, cuando una persona no puede vivir sin fumar y tiene deseos constantes de encenderse un cigarrillo hasta tal punto que la privación del tabaco afecta directamente a su vida decimos que sufre adicción al tabaco.

Existen tres formas de adicción al tabaco:

  • Dependencia física: provocada directamente por la nicotina y responsable del síndrome de abstinencia.
  • Dependencia psicológica: el hábito de fumar se convierte en una compañía inseparable en diferentes ocasiones y parece imposible cambiar esta relación.
  • Dependencia social: fumar sigue siendo un acto social que se hace en grupo y en reuniones con amigos (sobre todo en adolescentes).

 

ADICCIÓN AL TRABAJO

Adiccion7 - trabajo

La adicción al trabajo (también denominada con el término anglosajón workaholics) se caracteriza por una necesidad excesiva e incontrolable de trabajar de forma constante. Este comportamiento puede interferir en nuestra salud física y emocional, así como en nuestras relaciones sociales.

Las personas con adicción al trabajo suelen trabajar “sin obligación” explícita ni implícita fuera de horas, dedicando un tiempo excesivo a su labor profesional y sintiéndose mal si no lo hacen. Este hecho hace que muestren desinterés por otras facetas de su vida como hobbies o relaciones personales.

Las causas de las adicción al trabajo son:

  • Ambición excesiva por el dinero y poder.
  • La incapacidad para delegar tareas o no saber decir que no a las demandas del jefe o compañeros.
  • Problemas económicos y alta competitividad
  • La falta de organización, que permite la acumulación y sobresaturación del trabajo.
  • Ausencia de estrategias para organizar el tiempo.
  • Problemas familiares que pueden hacer que el trabajador posponga acudir a casa.
  • Manejo ineducado de los retos que en vez de suponer una forma de crecer llevan al trabajador a meterse en una espiral de trabajo de la que no sabe cómo salir.

 

ADICCIÓN AL JUEGO

Adiccion8 - juego

La adicción a los juego de azar aparece cuando una persona que se divierte jugando un juego de azar que le ofrece la oportunidad de ganar, lleva el deseo de continuar jugando a un nivel extremo. En lugar de ser un pasatiempo agradable, el adicto se siente obligado a jugar y por lo general arriesga todo para seguir jugando incluso cuando las pérdidas se acumulan. Los adictos a los juegos de azar no están en control de si van a jugar o no. Estos jugadores compulsivos sienten euforia al jugar, y siguen haciéndolo para sentir la euforia una y otra vez.

Alguno de los signos de la adicción a los juegos de azar son:

  • Ponerse a la defensiva si alguien expresa su preocupación acerca de sus hábitos de juego.
  • El préstamo de dinero, la venta de bienes, o robar para que seguir apostando.
  • Se siente ansioso o deprimido cuando no puede jugar.
  • Aumento de la frecuencia de la actividad de jugar.
  • Mentir sobre la cantidad de tiempo que pasa jugando los juegos de azar, la cantidad de dinero que está apostando, y lo mucho que ha perdido.
  • La colocación de apuestas más grandes, con el tiempo, si está ganando o perdiendo, si las cantidades que apuesta son más de lo que razonablemente puede permitirse perder.
  • Irse del trabajo o faltar de la vida familiar para jugar sin decir a los demás cuando se va a jugar.

 

ADICCIÓN AL EJERCICIO

Adiccion9 - ejercicio

La práctica regular de actividad física o el entrenamiento constante, suelen ser hábitos muy recomendables cuando buscamos estar en forma, sin embargo, los excesos pueden perjudicar la salud y eso queda demostrado cuando se presenta una adicción al ejercicio.

Algunas características frecuentes entre quienes padecen adicción al ejercicio son:

  • Necesidad constante de realizar ejercicio.
  • La no práctica de ejercicio produce ansiedad, irritabilidad o fatiga.
  • Necesidad de incrementar la frecuencia e intensidad del ejercicio que se realiza.
  • Falta de control en torno al deseo de hacer ejercicio.
  • Cantidad de tiempo excesiva invertida en la práctica de ejercicio.
  • Reducción de otras actividades de la vida habitual por la realización de ejercicio.
  • Continuación de la práctica física pese a la presencia de una lesión o enfermedad.

 

¿Crees que estás inmerso en alguna de las situaciones descritas que te impiden vivir libremente? Contáctanos y te ayudaremos.

Panel Cookies
Scroll al inicio